|
EL
PAPIRRI EN GINEBRA
Qué sorpresa saber que el Papirri
venia a Ginebra como parte de su gira por
las Europas, aunque la ultima vez que nos
vimos en su departamento de La Paz me hizo
saber sus serias intenciones de venir a
cantar a este lugar del mundo , donde ahora
tantos bolivianos escogimos continuar nuestra
vida.
Yo no conocía al Papirri, conocía
a Manuel Monroy, ese compañero de
clase en en el Conservatorio de La Paz,
ese colega músico con quien toqué
en tantísimas ocasiones, ese confidente
que me mostraba sus ultimas canciones para
que le dé una opinión. Nunca
le di una, su talento y su fuerza de expresión
me dejaban siempre callado, y admirado.
Conocí al Manuel revolucionario cuando
hicimos cerrar el Conservatorio de La Paz,
y tomamos el control con la Asociación
de Estudiantes, algo nunca imaginado. Si,
hacen 25 años yo no conocía
todavía al Papirri, solo supe después
su cambio de nombre –su otro yo ?-
Un día me dijo que era Ernesto Cavour
quien lo bautizó como Papirri. Solo
él sabe por qué. No recuerdo
si nos despedimos cuando decidí venir
a Suiza, hace mas de 20 años. Solo
recuerdo que Manuel era una de las personas
que me iban a faltar. El tiempo paso, y
yo colgué mi instrumento, a pesar
de haber hecho estudios aquí en Ginebra.
De la música no se vive en Europa.
No tuve el coraje, el talento y la dedicación
que tuvo Manuel. El siguió adelante
con lo que mas le gustaba hacer. Yo dejé
la vida musical y emprendí otros
caminos.. Y de pronto, después de
tantos pero tan apresurados años,
El Papirri estaría aquí en
Ginebra !Qué ganas de ver de nuevo
al amigo entrañable de aquellas épocas
en La Paz .No solo yo. Mis hijas se volvieron
sus mas fervientes admiradoras escuchando
sus discos. Llegaron a saberse de memoria
sus canciones. Qué lindas cosas transmites,
Papirri. Su concierto en Ginebra estoy seguro
que fue uno de los mas lindos que dio en
Europa. Verdad Papirri ? Ginebra, la ciudad
que acogió al gran Alfredo Domínguez.
La cuna de nacimiento del Gringo Favre,
el famoso gringo bandolero de Los Jairas.
Sus calles y sus teatros fueron donde primero
se escucho la música boliviana, y
de donde después se expandió
por Europa y el mundo. El tiempo de gloria
de la música boliviana. Y aquí
llego Manuel, o el Papirri, o los dos. Comenzó
el concierto con un tema clásico
de Alfredo Dominguez, con el que siempre
abre todos sus conciertos. La dedicó
a la viuda de Alfredo, Gladys, quien se
encontraba en la sala, escuchando en manos
de otro guitarrista la canción que
escuchó componer y arreglar poco
a poco a su marido en aquellas frias noches
de invierno en Ginebra, donde nadie sale
porque se congela. Qué lindo, no
Papirri ? Estoy seguro que Alfredo también
te estaba escuchando a través de
Gladys. Después de dos o tres canciones,
te metiste al publico en tu bolsillo. No
volaba una mosca cuando cantaste Zamba para
mi mama. A mi se me salieron las lagrimas,
no fui el único. Luego vinieron como
cascada tus canciones. Sorpresa: atrás
mío había un grupo de jóvenes
que cantaba todas tus canciones contigo,
de memoria! Lejos llegaste Papirri.Trajiste
de golpe las calles de La Paz, el ruido
de la Perez, el sabor de la gente con Metafisica
Popular. El publico reía hasta llorar.
Hasta los suizos reían aunque no
entendían nada. Trajiste en el avión
la patria Papirri.Se acabaron todos tus
discos. Debías traerte una maleta
llena Manuel. Nadie quería que te
vayas Manuel, cautivaste a todos. Tuviste
que volver a cantar dos veces. Hubieras
seguido, pero aquí en Suiza no se
puede hacer mucha bulla, pues. Hay que dormir
temprano.
FERNANDO DEL CASTILLO
Ginebra, noviembre del 2007
|